Al transmitir bienes, especialmente cuando se trata de propiedades como una vivienda, es habitual dudar entre realizar una donación o dejar la propiedad en herencia. Aunque la decisión depende de varios factores, el conocimiento de las particularidades fiscales y legales de ambas opciones es clave. A continuación, te detallamos las diferencias entre herencia y donación y los aspectos fiscales que influyen en cada una para que puedas elegir la opción que mejor se ajuste a tus necesidades.

Diferencias entre herencia y donación en vida

La principal diferencia entre una herencia y una donación es el momento en que se realiza la transferencia. La donación ocurre en vida y permite al donante transferir sus bienes a otra persona mientras ambos están vivos. Por su parte, la herencia tiene lugar únicamente tras el fallecimiento del propietario y se gestiona de acuerdo a las disposiciones testamentarias o, en su ausencia, según la normativa de sucesión aplicable.

Ambas formas de transmisión están sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (ISD), que es un impuesto estatal con matices autonómicos, por lo que las implicaciones fiscales varían según la comunidad autónoma. Además, tanto la herencia como la donación pueden estar sujetas a otros dos impuestos: el IRPF y la plusvalía municipal.

Herencia o donación: ¿qué impuestos se deben pagar?

La transmisión de bienes mediante herencia o donación conlleva los siguientes impuestos:

  1. Impuesto de Sucesiones y Donaciones (ISD): En ambos casos, el impuesto recae sobre el beneficiario, es decir, quien recibe la donación o la herencia. Es esencial considerar las bonificaciones o reducciones que cada comunidad autónoma establece según factores como el grado de parentesco, la edad o si el receptor tiene alguna discapacidad.
  2. IRPF: En el caso de una herencia, no se genera obligación de pago por este impuesto. Sin embargo, en una donación, el donante deberá declarar la ganancia patrimonial en su declaración de la renta si el bien ha aumentado de valor desde que fue adquirido.
  3. Plusvalía municipal: Este impuesto sobre el incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana es regulado a nivel local. Tanto herencias como donaciones están sujetas a este tributo, que debe pagarlo el receptor de los bienes, siempre que el valor del terreno haya aumentado.

¿Qué es mejor: donar o heredar?

Determinar cuál es la mejor opción requiere un análisis detallado de los factores fiscales y patrimoniales de cada caso. A nivel fiscal, las comunidades autónomas suelen ofrecer incentivos y bonificaciones diferentes que pueden hacer más atractiva la herencia o la donación según el caso:

¿Qué es más barato: una herencia o una donación?

El coste de la herencia o la donación depende en gran medida de la política fiscal de cada comunidad autónoma, el valor del inmueble, y el grado de parentesco entre el propietario y el beneficiario. En algunos casos, la herencia puede ser más ventajosa fiscalmente debido a las bonificaciones en el ISD y la ausencia de impacto en el IRPF. Sin embargo, si las bonificaciones autonómicas son suficientemente elevadas, la donación también puede resultar atractiva, especialmente si se pretende asegurar la transmisión de los bienes en vida.

Dado que las leyes fiscales y las bonificaciones pueden cambiar, es recomendable consultar a un asesor especializado para evaluar los costes actuales y los posibles escenarios que podrían optimizarse. Además, es aconsejable mantenerse informado sobre cambios en las normativas autonómicas, ya que en algunas comunidades se han eliminado o reducido los impuestos de sucesiones y donaciones para familiares cercanos, aunque esta tendencia puede variar en el futuro.